A los hombres les gustan más las mujeres redonditas cuando tienen hambre

Estoy leyendo un estudio en el que dice textualmente “a los hombres les parecen más guapas las mujeres redonditas cuando tienen hambre* además de que juzgan con menos severidad los comportamientos impulsivos de ellas respecto a la comida.

Ve tú aquí en qué quedan esas cuestiones meramente racionales y esos problemas grandilocuentes especulativos y sesudos cuando metemos en el cóctel estados biológicos y apetitos tan básicos como tener hambre, o sueño, o sed, o calor, o…

Si es que… je, je, je.

* El estudio es de Swami y Tovée “Does hunger influence judgments of female physical attactiveness” British Journal of Psycology 2006.

Bueno, venga, vamos a algo más espiritual -¡como si se sustentara en algo distinto!- contentos de estar vivos en vez de muertos.  La escritora rusa Eugenia Guinzbourg, evocaba un recuerdo que atesoraba de cuando se la condujo al tribunal político que acaso la condenaría a muerte “al otro lado de las ventanas se erguían grandes y oscuros árboles: escucho con emoción el murmullo secreto y fresco de las hojas. Creo escucharlo por primera vez ¡Ese susurro me conmueve!”

Incluso en esos momentos, o tal vez precisamente en esos momentos en que pienso que voy a morir ¿acaso haya algo más relevante que conmoverse con el susurro de las hojas?

Kítaro.

Quizá también te interese

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *