Arcano

Al final (y al principio) nuestro valor biológico es el que posee el rango primordial en nuestras vidas.

Somos cuerpos y nuestros cuerpos son el soporte de nuestra respiración, nuestra digestión, nuestro movimiento, nuestra visión, nuestras sensibilidades, nuestros pensamientos, nuestros amores, nuestros anhelos. Soportan nuestra vida consciente e inconsciente. Así por ejemplo neurotransmisores concretos que nos corren por el cuerpo como la serotonina y la dopamina nos influyen en el placer de vivir y en las ganas de vivir. Somos cuerpos conscientes de nosotros mismos. Acaso nos falte tener conciencia de especie.

  • La tendencia de cada cuerpo, de cada sistema, de cada órgano, de cada célula, de cada orgánulo o de cada biomolécula atiende al cuidado y la gestión de la vida.
  • Y lo mismo en rangos mayores; la tendencia de cada cuerpo, de cada pareja, de cada familia, de cada grupo o de cada comunidad socio cultural persigue, aún a trompicones, el cuidado y la gestión de la vida.

La tendencia a la supervivencia biológica y a la supervivencia de especie protegen el valor de la vida.

De la conciencia de sí a la conciencia de especie. En ese paso nos encontramos. Creo que ahí es donde estamos evolucionando y no lo hacemos tan mal. Hace solo 200 años no había fiesta de postín que no llevara en sus festejos un Acto de Fe o la tortura pública de algún que otro malhechor.

Que difícil se me hace… Miguel Ríos

Miguel Ríos ha cumplido este julio de 2011, 67 años.

Quizá también te interese

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *