Cartagena de Indias y Blas de Lezo mayo de 1741

Blas de Lezo con el Castillo San Felipe de Barajas en Cartagena de Indias

Me acaba de enviar esta reseña un amigo  Blas de Lezo. El país. en la cual da cuenta de cómo trata España a sus héroes.

Blas de Lezo, vasco de Pasajes, de metro y medio de estatura, tuerto, cojo y manco por heridas de otras batallas que siempre ganó, hizo que la conquista del Imperio Español por Inglaterra fracasara -en contra de toda previsión- cambiando así la historia. Hoy sería anglosajona esta zona del planeta.

Pero ni se estudia en los libros de texto, ni tiene reseña alguna en Madrid. En la Cartagena colombiana sí: esta estatua con el castillo de San Felipe de Barajas al fondo. Y es que me he dado cuenta que en estas tierras se estudia y se conoce ya desde el colegio mejor la historia de España que en España misma, y no digamos que en ciertas Comunidades Autónomas españolas, cuya finalidad parece ser precisamente el des-conocer la historia común para centrarse solo en la local, necesaria, pero insuficiente.

Otro acercamiento a la derrota de Vernon y el significado de esta batalla Vernon y su mensaje antes de tiempo

Mientras Vernon fue enterrado en la Abadía de Westminster y ocultada su derrota en el país, para no bajar la moral a los ingleses, ni siquiera se sabe dónde lo está Blas de Lezo que fue denunciado por “altanería y falta de acatamiento a las órdenes de sus superiores” y estar “muy por debajo de sus obligaciones y de cuanto de él podía y debía esperarse” y con real orden de Felipe V del 21 de octubre se destituyó a Blas de Lezo como comandante y se le ordenó regresar a la Península para someterle a un consejo de guerra. Mas acaso por suerte para él, ya había muerto el 7 de septiembre, suponemos que además de fiebres, enfermo de decepción e impotencia, dejando a su familia en la pobreza pues ni le pagaron sueldos que se le debían.

Como dijo Dilthey, la vida es una misteriosa trama de azar, destino y carácter. El defendió desde la Academia que cada época está caracterizada por una mirada, por una cosmovisión y que estamos inmersos en la que nos toca vivir. Cierto tal vez. Peligroso, mucho. En este caso el sentimiento trágico de la vida y la envidia hacia los mejores nos lleva a hacer pagar a nuestros héroes nuestra enfermedad del alma.

Como bien dice Centauro, se puede encontrar la información de la batalla de Cartagena en: La Batalla de Cartagena de Indias (http://www.labatalladecartagenadeindias.com)

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