El pánico como antesala del cambio

El pánico como antesala del cambio. F.Quevedo. El Confidencial. Un artículo certero en su planteamiento, me parece. No estoy tan de acuerdo con el final en el que culpa a los políticos cortoplacistas, olvidándose de los banqueros -y abusadores varios- cortoplacistas.

¿ Cómo las alegrías de un banquete y los tormentos del suplicio pueden ser la misma cosa? ¿ Eso te sorprende? Pues he aquí una cosa que ha de sorprenderte más: las alegrías del festín son un mal, los tormentos del potro son un bien, si en las primeras nos conducimos vergonzosamente y en los últimos con dignidad. Las cosas no son buenas o malas por sí mismas, sino por la virtud; la virtud, que dondequiera que va les da a todas las cosas el mismo valor, igual medida.( LXXI)

Séneca

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