La transgresión, la moralidad, el discurso del rey

La transgresión no se justifica ni se olvida, se excusa -si las consecuencias son buenas- pero eso no hace que desaparezca el respeto hacia aquello que se sacrificó.

Maquiavelo

Entre la transgresión y la moralidad nos movemos permanentemente. Es interesante comprobar en el Discurso del Rey de España en Navidad la importancia que le da al avance en criterios éticos y ejemplaridad como premisas para que la sociedad prospere. Como decía Kant, y estoy de acuerdo, lo esencial para la existencia de una sociedad son la Vida y las Promesas. No podemos cercenar las posibilidades de la vida de los hombres ni mantener instituciones que permiten que los representantes de ciudadanos aprovechen su cargo para beneficiarse a costa de quienes representan (traicionando la promesa inherente a su mandato).

Creo que en España con un cambio de la Ley Electoral se solucionarían los problemas de las instituciones (ver explicación Nuria Chinchilla), pero eso lo han de hacer los partidos políticos, precisamente los perjudicados por dicho cambio. Lo que no se solucionaría es qué hacer con la generación de jóvenes educados en y para un mundo de abundancia que tendrán que sobrevivir en un mundo de carencias. Paradójicamente la generación española mejor formada de la historia no posee la capacidad de adaptación necesaria para ganarse la vida ni en otras zonas del planeta ni en otras circunstancias más exigentes y menos dadivosas. Y esperar que el mundo vuelva a ser abundante y prolijo no es opción. Han desaparecido cerca de 250.000 pymes y unos 350.000 autónomos en estos más de 6 años de crisis en España, según Cepyme.

Me parecen interesantes -aunque lógicamente parciales- las Visiones de Niño Becerra al respecto.

Quizá también te interese

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *