Llegar a casa

Es magnífica la sensación de llegar a casa en tres lugares del planeta. Cuando llego a Bogotá, me alegro de contemplar la alta meseta boyacense y Montserrate antes de aterrizar. Cuando llego a Santiago, me alegro de volver a tener los Andes con el Cerro Plomo enfrente de la ventana. Cuando llego a Barcelona, me alegra ver la curva que hace el avión en el mar para enfilar El Prat , oir hablar en catalán y que venga Nous moviendo la cola al entrar en el jardín.

En dos años la alegría se ha multiplicado por tres; hoy puedo alegrarme por volver a tres hogares en tres países. La vida se amplía. En los tres tengo a mi familia, en los tres amigos, trabajo y estudio. Qué afortunada. Y acaso para ir preparando la Navidad, Nous, nuestra perrita, nos llenará la casa con una camada de cachorros en los próximos días. Dice que no está segura de quien es el padre porque estaba tan oscuro…

Al cabo de una semana de la primera foto, la vida se abre camino.

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1 comentario

  1. como dice la canción ” y veraz como quieren en chile, al amigo cuando es forastero…”, pero usted Pilar, ya no es forastera. Que bien que se sienta bien en Chile…los muchachos del CERM, también tienen una perrita que se llama Mapocho. Muy linda…saludos a todos ellos !!!

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