Los problemas de la representatividad

Un vídeo de hace 50 años

El problema, me parece, es la curiosa mutación que convierte a los ratones en gatos (respecto a sus congéneres) al entrar en contacto con el poder.

Y este, no es un problema de ratones o de gatos -no podemos depender de la presumible bondad de ratones o gatos-, sino de sistema. No puede seguir actuando un sistema de representatividad en el que los partidos políticos -ni entidad o individualidad alguna- acaparen el poder, porque lo utilizarán para autoperpetuarse. Es una tendencia innata de los seres vivos esta manía de autoperpetuarnos.

Nuria Chinchilla propone lo siguiente, ya lo hemos indicado en otras ocasiones:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=wBPRp2wwHyg

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