Ángel Gabilondo en el último artículo de su blog escribe “Un aire común” , destaco este fragmento.

“Nos falta aire, aire limpio y libre. Y sin embargo, encontramos quienes nos oxigenan y alientan. A veces con una palabra, con una mano amiga. Las Cartas a Lucilio de Séneca muestran en realidad que el aire que precisamos no es un aire cualquiera. Es el de un afecto y un sentido compartidos, el de una mutua implicación en un tarea y en un desafío, que bien pudieran ser sencillamente los de vivir dignamente. Respirar no se reduce a absorber el aire y a expelerlo. También respirar es dar noticia de sí, hablar, pronunciar palabras. Y a veces nos falta el aliento. Y en eso no siempre estamos solos. Respiramos un aire común. Y en ocasiones, subrayamos, es irrespirable. También por lo que decimos y nos decimos.”


Fragmento de Carta a Lucilo:

“La obra maestra de la ley eterna es haberle procurado varias salidas a la vida del hombre, que sólo tiene una entrada”.(LXX)

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