100 personas atesoran la misma riqueza que las 3.500.000.000 personas más pobres ¿Para qué?

Leyendo esta noticia sobre el dinero y su reparto entre los 7.000 millones de personas que estamos vivas simultáneamente en el planeta (Ver) me pregunto ¿Acaso va a seguir siendo de la persona esa riqueza acumulada después de los 80 o 90 años, una vez muertos? ¿Acaso a sus descendientes les hacen un favor legándoles dinero para vivir 40 vidas evitándoles la tensión de ganarse al menos una y a costa de tantos otros? ¿Cuántas lavadoras, casas, cocinas, libros, relojes, pantalones, coches, viajes o comidas es capaz uno de consumir cada 24 horas?

Al margen de valoraciones personales o morales, un sistema configurado de este modo da la impresión de que no se sostiene. Un ecosistema en el que 100 seres vivos acapararan los recursos de 3.500.000.000 de sus congéneres, los cuales no dispusieran de lo básico para su subsistencia, probablemente no tendría posibilidad de continuidad.

Y volviendo al asunto desde la vertiente de la persona, entendemos que la acción libre se propone finalidades propias del hombre. En cada acción no solo me estoy jugando esa acción, sino un marco de referencias mucho más amplio, un horizonte de sucesos y de sentido que me define. Cada vez que elijo algo, tal vez me estoy eligiendo a mi, me “estoy jugando” a mi mismo . Cada elección concreta pone en juego lo que uno ES . Es una elección de vida cada alternativa que tomo, que revierte en mi mismo y me constituye.

Seguramente me puedo programar y re programar pero intuimos que solo hasta cierto punto. Probablemente llega un momento en que perdemos esa capacidad, cuando nuestra segunda naturaleza -hecha a golpe de elecciones- se consolida y endurece. Acaso esas 100 personas que poseen lo equivalente a lo que poseen 3.500 millones de otras personas hayan perdido la capacidad hasta de reconocer el mal que se hacen a sí mismas y a los suyos por el mero hecho de tener tanta riqueza material.

Siempre he entendido la necesidad de ir ligero de equipaje transitando la vida, pero en los últimos meses, además, lo he comprendido. No es casual que todas las religiones pidan votos de pobreza. Los lastres dificultan el movimiento. No parece fácil ascender por la escalera de uno mismo con lastre.

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Conexión especial entre dos personas y profecía auto cumplida

Robert Rosenthal sintetizó en tres las condiciones de lo que él llama “conexión especial” entre dos personas. Si no se dan esas tres condiciones, la pareja no prosperará. Son las siguientes; la primera la atención mutua; la segunda un sentimiento mutuo positivo al estar juntos; y la tercera el dúo no verbal armonizado. Y no obstante, incluso con esas tres condiciones cumplidas, estos puentes milagrosos que se crean entre humanos pueden destruirse, veamos.

Nueva York, 1968. Robert Rosenthal y Leonor Jacobson abordarondesde la psicología social un experimento sobre el Efecto Pigmalión, que se relaciona con la profecía auto-cumplida, efecto del prejuicio. Por ejemplo, si ante una relación sentimental nos empeñamos en que difícilmente va a salir bien, es probable que la energía que invirtamos en ella sea baja, que en vez de desbordar creatividad asumamos una pasiva contemplación de lo que sucede, y que en lugar de situarla como prioritaria en nuestra vida, la dejemos en la recámara, siempre secundaria a otros compromisos “por si acaso”,  lo cual nos conducirá irremediablemente a fracasar en la relación.

¿Qué pasó? ¿Por qué fracasó una relación llamada a llenar de plenitud unas vidas?. Todo responde al poder del prejuicio, positivo o negativo, a la fuerza de la “profecía auto-cumplida”. Las ideas que generamos, afectan profundamente al resultado de nuestras acciones. Esto, tiene un efecto devastador cuando el prejuicio es negativo y como en el ejemplo, uno se intenta proteger de no se sabe bien qué y no apuesta por el otro .

Para probar el efecto del estereotipo y verificar la construcción del prejuicio la profesora Jane Elliot experimentó en 1968 en su propia aula. Elliot comentó a sus alumnos que los estudiantes de ojos azules eran más inteligentes que los de ojos marrones. Ya desde el primer recreo, los chicos se dividieron de forma intuitiva en dos grupos y los alumnos de ojos azules comenzaron a discriminar a los de ojos marrones que asumieron automáticamente un papel de inferioridad. Era un modelo a escala, una representación simplificada de lo que sucede en la realidad y así se lo acabó trasladando la profesora a los alumnos tras el experimento.

¿Cómo podemos combatir el efecto del prejuicio y la profecía auto cumplida? La antropología y la psicología apuestan por la Hipótesis del Contacto como solución. No hay nada más eficaz que conocer al otro, comprender conscientemente sus pensamientos, sus sentimientos, sus intenciones y anhelos y disfrutar brindándose a él como lo más importante de la vida, si de la pareja se trata, como en nuestro ejemplo.

http://www.familia.cl/Educacion/reconocer_sentimientos/reconocer_sentimientos.htm

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