La resilencia de Repsol

Hoy hace un año que el gobierno argentino expolió a Repsol ( ver El expolio de Repsol. Expansión.) y vemos que ha superado con buena nota esa pérdida de un tercio de sus beneficios, aún quedándole mucho trabajo por delante.

En las Conferencias ARPEL de la semana pasada en Uruguay se trató entre otros, el tema de la resilencia de los negocios y Antonio Gomis, director General de Repsol habló sobre la situación de su compañía durante este año, con un discurso similar al de la noticia facilitada anteriormente.

Aprovecho para felicitar a Repsol y para hablar de resilencia, tanto en este contexto empresarial como en otros aspectos de la vida.

Resilencia proviene de resilio, o resiliere, vocablos latinos que evocan la acción de rebotar o saltar hacia atrás. Hace referencia al SER mas que al hacer. Ser capaz de enfrentarse, sobreponerse e incluso transformarse con la adversidad y el dolor emocional profundo. La pregunta tras un trauma es: ¿sigo después de esto? si la respuesta es No, cerramos el negocio o acabamos nuestra vida, según el caso. En cambio, si la respuesta es Si, ha de ser un Sí sin medias tintas.

La resilencia tiene dos aspectos; por una parte resistencia frente a la destrucción, por la otra, capacidad de crear, de construir. Estamos hablando probablemente de las mayores capacidades humanas.

Se ha demostrado que las personas y organizaciones más resilentes son las que adquieren mayor compromiso y no menos, las que son más propensas al desafío y no menos, las que tienen mayor control interno y más valor (en cuanto a valiente y en cuanto a valioso)

El psiquiatra Víctor Frankl en su libro El hombre en busca de sentido escrito después de pasar por dos campos de concentración nazis, nos invitaba a preguntarnos por el sentido de nuestras vidas. En nuestro caso, por el sentido de nuestra empresa y por el sentido de nuestra actuación en ella y en el mundo. No es lo mismo trabajar en una empresa pensando que su finalidad es “dar el mayor beneficio al accionista” que creyendo que estamos “proporcionando bienes y servicios útiles socialmente generando un beneficio”. El compromiso, el desafío, el control interno y el valor con los que se encara una visión o la otra no son iguales.

Víctor Frankl escribió:

“Vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar una respuesta correcta a las cuestiones que la existencia nos plantea; cumplir con las obligaciones que la vida nos asigna a cada uno en cada instante particular.

Estas obligaciones y estas tareas -y consecuentemente el sentido de la vida- difieren de un hombre a otro” Yo añado que el sentido de la empresa también.

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