Vivir, vivir

“… y si nuestra alma ha vibrado como una cuerda y resonado de felicidad una sola vez, entonces todas las eternidades eran necesarias para producir tal acontecimiento, y la eternidad toda entera queda, por ese instante único de nuestra aquiescencia, salvada, rescatada, justificada y aceptada.”

F. Nietzsche. Voluntad de poder.

Quizá también te interese

1 comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *